El Primer Ministro japonés Shigeru Ishiba abordó hoy las inquietudes sobre el próximo juego Assassin’s Creed Shadows de Ubisoft durante una conferencia gubernamental. Aunque los informes iniciales sugirieron críticas severas, la respuesta real fue más moderada.
El intercambio surgió cuando el político Hiroyuki Kada expresó preocupación por la representación de santuarios japoneses y la precisión histórica en el juego:
"Me preocupa que permitir la destrucción virtual de sitios sagrados reales pueda fomentar comportamientos irrespetuosos en los visitantes", dijo Kada, quien representa a la prefectura de Hyogo, donde se encuentra uno de los santuarios incluidos.
El Primer Ministro Ishiba respondió con cautela: "Si bien la libertad de expresión artística merece protección, debemos oponernos claramente a cualquier acción que falte al respeto al patrimonio cultural. Nuestros ministerios examinarán cuidadosamente estas preocupaciones".
El desarrollador ya ha implementado varias medidas para abordar la sensibilidad cultural:
Se informa que la actualización hará indestructibles los elementos decorativos de los santuarios y reducirá las escenas violentas en espacios sagrados.
Este debate se produce en medio del auge turístico de Japón y las crecientes preocupaciones sobre el comportamiento de los visitantes. A menudo, la retórica política presenta a los medios de entretenimiento como posibles influencias en acciones del mundo real.
Sin embargo, los expertos señalan que la Constitución japonesa protege la expresión creativa, y Ubisoft parece tener permiso legal para representar ubicaciones reales en contextos ficticios.
Con el lanzamiento mundial de Assassin’s Creed Shadows el 20 de marzo, Ubisoft espera que estas adaptaciones culturales equilibren la libertad creativa con una representación respetuosa.